Hoy te comentamos una de las formas de aclarar tus deudas: la prescripción.
En este caso, la prescripción opera como un mecanismo para «extinguir las acciones y derechos ajenos (….) por no haberse ejercido dichas acciones o derechos durante cierto lapso de tiempo y concurriendo los demás requisitos legales» (art. 2.492 Código Civil).
La prescripción debe ser alegada, ya sea como acción o excepción. Esto quiere decir que un juez debe determinar que tu deuda se encuentra prescrita. No opera de «forma automática», ni de pleno derecho.
Una vez declarada prescrita tu deuda, es posible enviar la documentación del juicio a los registros de deuda para que eliminen la publicación de morosidad.
Si existe un registro en la CMF, también es posible eliminarlo de tu certificado de deuda.
Ten presente que si firmas un convenio de pago con tu acreedor, estarás renovando el plazo de prescripción, lo que significa que el plazo se «reinicia» para efectos de su cómputo.
Por último y no menos importante, considera que si fuiste notificado por tu acreedor, mediante receptor judicial en tu domicilio, y no opusiste una defensa, a tiempo, no podrás optar a la prescripción, ya que el plazo para ejercer este derecho es muy acotado en el juicio ejecutivo. Sin embargo, igualmente puedes optar a otra salida llamada «abandono del procedimiento», del cual te contaremos en un próximo post.
Te invitamos a que recibas una primera asesoría sin costo, en la que podrás ordenar tus deudas, verificar si se cumplen los requisitos, evaluar tiempos aproximados para cada trámite y resolver las inquietudes que puedas tener.
Un abrazo, tus abogados de Lexit.



